Reconocer lo que ya existe para comprender lo que el territorio necesita
Antes de diseñar, era necesario reconocer.
DEL TERRITORIO AL APRENDIZAJE
Reconocer lo que ya existe para comprender lo que el territorio necesita
En los barrios de ladera de la Comuna 18 de Cali, muchas mujeres y hombres han venido cultivando huertas en patios, terrazas, senderos y pequeños espacios cercanos al hogar. Allí no solo se siembran alimentos, también se cultivan saberes, vínculos, memorias y formas cotidianas de cuidado. Las huertas se han convertido en respuestas vivas construidas desde la comunidad.
Este proyecto nace del reconocimiento de esa fuerza existente. Parte de entender que las mujeres huerteras y sus compañeros son portadores de conocimientos valiosos sobre el habitar, la siembra, el cuidado y la vida en común. Por eso, el primer paso fue escuchar, observar y aprender del territorio: de sus necesidades, de sus capacidades y de las experiencias que ya venían sembrando transformación.

DEL TERRITORIO AL APRENDIZAJE
Reconocer lo que ya existe para comprender lo que el territorio necesita.
En los barrios de ladera de la Comuna 18 de Cali, muchas mujeres y hombres han venido cultivando huertas en patios, terrazas, senderos y pequeños espacios cercanos al hogar. Allí no solo se siembran alimentos, también se cultivan saberes, vínculos, memorias y formas cotidianas de cuidado. Las huertas se han convertido en respuestas vivas construidas desde la comunidad.
Este proyecto nace del reconocimiento de esa fuerza existente. Parte de entender que las mujeres huerteras y sus compañeros son portadores de conocimientos valiosos sobre el habitar, la siembra, el cuidado y la vida en común. Por eso, el primer paso fue escuchar, observar y aprender del territorio: de sus necesidades, de sus capacidades y de las experiencias que ya venían sembrando transformación.


















